El comercio electrónico en México vive una paradoja: vender más durante eventos masivos como Hot Sale ya no garantiza ganar más, revela un estudio de la consultora Price Lab, el cual añade que en un entorno donde la inflación presiona los márgenes y los consumidores digitales comparan precios entre plataformas antes de cada compra, las estrategias de descuentos indiscriminados comienzan a mostrar sus costos ocultos para las empresas minoristas y marcas.
Datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) revelan que durante la edición más reciente del Hot Sale, más de siete de cada diez compradores cotejaron precios en distintos sitios antes de concretar una transacción. Categorías como electrónica, moda y artículos para el hogar encabezan los segmentos con mayor sensibilidad al precio, lo que ha empujado a muchas empresas a bajar tarifas de manera generalizada sin evaluar el impacto real en sus márgenes.
Especialistas en fijación de precios advierten que esa práctica tiene un costo que no siempre aparece en los reportes de ventas a corto plazo. Firmas como Price Lab señalan que uno de los errores más frecuentes en el sector es tratar todos los productos con el mismo nivel de agresividad en precio, sin considerar que el consumidor no reacciona de la misma manera ante todas las categorías.
«Hay productos donde el cliente compara cada centavo, pero hay muchos otros donde la conveniencia, la disponibilidad o la afinidad con la marca pesan mucho más que el precio», señaló Vania Rivero, directora general de Price Lab.
La especialista apuntó que la clave está en analizar la elasticidad de cada producto, es decir, medir qué tanto responde la demanda ante variaciones de precio para decidir dónde conviene ser competitivo y dónde es posible proteger el margen sin perder ventas.
Aumentan intentos de fraude
A la presión sobre los márgenes se suma otro riesgo que crece conforme avanza la digitalización de los pagos. Con el Hot Sale a la vista, especialistas en ciberseguridad alertan sobre un aumento sostenido en los intentos de fraude digital durante temporadas de alto consumo.
De acuerdo con la firma Unico México, eventos como Hot Sale o el Buen Fin concentran entre 35 y 55 por ciento más actores maliciosos respecto a semanas ordinarias, con picos que superan los mil intentos de fraude por minuto.
La velocidad de las transferencias inmediatas, disponibles las 24 horas desde cualquier dispositivo, redujo el tiempo de reacción ante operaciones ilícitas. Según datos de la Condusef, 71 por ciento de los 8.1 millones de fraudes financieros denunciados en México ocurrieron en el ámbito digital.
El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia estima además que 83 por ciento de esos fraudes logra consumarse.
Romeo Sánchez, director de Seguridad de la Información del Sistema de Transferencias y Pagos (STP), advirtió que los esquemas actuales explotan menos las vulnerabilidades tecnológicas y más el comportamiento humano. Mensajes con sentido de urgencia, páginas web que imitan sitios legítimos, códigos QR alterados y correos que suplantan la identidad de bancos o tiendas forman el arsenal más utilizado por los defraudadores.
A eso se suma lo que el especialista denomina fatiga de seguridad, un fenómeno por el que el uso cotidiano e intensivo de plataformas digitales lleva a los usuarios a bajar la guardia frente a solicitudes o enlaces sospechosos.
